Vivir la vida cristiana

¿Cómo debo yo vivir mi vida cristiana? Podríamos responder diciendo que debemos hacer esto y aquello o que deberíamos dejar de hacer tal o cual cosa. Pero les comparto lo que hay en mi corazón. La vida cristiana es el resultado de un encuentro con Dios, con el Dios que nos creo, con el Dios que hace libre del pecado y de la muerte. Decíamos que es un resultado, o sea una consecuencia, vivir una vida cristiana debería ser la consecuencia de un encuentro personal con Dios.
Es como cuando expones un elemento de plástico al fuego, nunca más vuelve a ser igual. Así cuando tienes un encuentro con el Dios todopoderoso, tu vida inevitablemente jamás será igual. Y al encontrarte con Dios como consecuencia decides seguirle a él, por que algo pasó realmente...

En el caminar te encuentras con cosas que tal vez no esperabas, o suponías no encontrarías en esta senda, pero aunque te sorprendes, tomas de cada situación un desafío para seguir adelante, para ejercitar la fe y escuchar lo que Dios intenta decir. Así a cada paso... Nadie puede decir que lo ha alcanzado hasta llegar a los cielos, tampoco pretendas haberlo alcanzado, solo pretende crecer, aprender y que eso también les sirva a los que te rodean.

Tal vez suene raro lo que digo, pero aprendí algo en estos días que transformó mi manera de ver muchas cosas. Ser cristiano no es simplemente alcanzar metas. La vida cristiana es recibir el reino de los cielos como un niño. Y eso no es solo al principio... sino siempre. Debemos aprender a buscar al Señor con la sencillez de niño y con la intensidad de un Joven. Lo de adulto y maduro, lo podemos usar para pelar las batallas contra el enemigo. Y cuando nuestra búsqueda de él se produce de esta manera, Dios se complace en oírnos y responder nuestro clamor. El Señor busca un corazón humilde, dispuesto, entregado... Un corazón quebrantado de seguro no será despreciado por el Señor.

Muchas veces, buscamos referencias o referentes para conocer la verdad, en vez de buscarla en Dios, en sus mismas palabras. A que me refiero con esto, a que buscamos la verdad de lo que Dios quiere en lo que hacen los siervos de Dios. Y eso es algo parcial. Te aseguro, que de los grandes ministros de Dios, que tu puedes ver que él ha levantado en este tiempo, una de las claves por las cuales han llegado allí, es por que su vida estaba despojada de todo conformismo, por que saben que es lo que Dios puede hacer con un corazón que le busca y que no se conforma con lo que otros le dicen, le dan o le cuentan de Dios. Sino, que son perseguidores de gloria de Dios. Han procurado conocer el corazón de Dios y que cosas le conmueven, que cosas le agradan y que cosas le son repugnantes. Aman lo bueno, aman lo que Dios ama y detestan, odian, lo que Dios aborrece.

Dios espera que vayas a su encuentro... Dios no tiene preferidos, tú eres a quien él espera que le busque. La diferencia está en tomar lo que quiere darte... Busca de él, de su presencia, sin importar lo que dirán los demás que están a tu alrededor, si es que realmente lo anhelas. La vida cristiana es como un "científico" que ha descubierto la formula de ser feliz y es inevitable ver los resultados en su propia vida, como así también en la de los que se acercan a él y se atreven a probar su descubrimiento, lo reedescubren en su propia vida...

Dios te bendiga.

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